Sí, vamos madurando imperceptiblemente, y al igual que no podemos leer dos veces el mismo libro —porque quien lo lee por segunda vez es distinta persona y ve en él, objetivamente, algo distinto—
sábado, 15 de noviembre de 2014
miércoles, 20 de julio de 2011
Perder el miedo a la página en blanco
Sólo a un poeta muy novel o a un muy espurio poeta me cabe imaginar delante de una inmaculada hoja de papel (o frente a ese simulacro de página en blanco que es la base de cualquier procesador de textos en la pantalla de un ordenador) sin saber a ciencia cierta sobre qué sujeto irá a tratar, comiéndose las uñas, rascándose el cogote, amagando con emborronar la página de un momento a otro...
domingo, 26 de junio de 2011
El poeta como instrumento de la creación
Cada vez que oigo a un artista, ya sea poeta, pintor, novelista, arquitecto, escultor, compositor, etc., calificarse a sí mismo como «creador» no puedo dejar de sentir un poquito de vergüenza ajena; si me paro un momento a analizarlo me parece una impudicia, una falta de rigor filosófico e intelectual, cuando no estúpida presunción, puerilidad, inconsciencia o simple vanidad.
