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domingo, 19 de enero de 2020

Poema XLVIII







Cuando tu imagen era
rosa entrevista;
un día mariposa
que tremolando pasa
e imprime, ajena, en la pupila
su repicar de alas;
ave imprecisa,
de un espacio indistinto sobre el lienzo
ligera pincelada...

Antes de ti,
antes de abrirte tú a mi memoria
como flor que nace de pronto
para no perder su fragancia,
cuando en mi centro
aún no ardía tu llama,
mi vida era
estéril como tronco
sin hojas y sin ramas
flotando a la deriva
donde quisiera el agua...



Año 1998

sábado, 20 de mayo de 2017

Poema LIII

ARS SUBTILIOR







Hurtándoselo al tiempo y a la historia
el triple dulce son del instrumento
prosigue su artificio.
Las tres voces concertadas
con fluidez se funden
en difícil contrapunto,
ágilmente construyendo
la recurrente o progresiva
geométrica estructura, calculada.

Sin poder sustraerme
a las señas indudables de su siglo
que la música comporta,
sin esfuerzo, casi sin proponérmelo,
traigo a la memoria
el recuerdo —imagen difusa—
de aquellos días y aquellos versos...
Pienso en Dante y Beatriz
y en la Laura perenne de Petrarca.

El sonido me transporta
como a pájaro en el aire
mientras me adentro en la atmósfera y el aroma,
la etérea tibia luz,
paraíso intemporal
no exento de dolor
—dulce sufrir—
que sólo un hombre
pueril e irremisiblemente
enamorado
puede hallar entre las páginas
singulares de La Vita
Nuova
y, antes aun,
del Canzoniere.



22 de Febrero de 2001


  1. NOTA: Este poema, de algún modo, recrea la experiencia vivida durante un concierto del Trío Subtilior, conjunto de flautas de pico especializado en la difusión de un peculiar estilo musical vigente a finales del siglo XIV, durante la Edad Media. Dicho estilo, denominado Ars subtilior, se caracteriza por su complejidad compositiva y por la dificultad que entraña su interpretación. Casualmente, en aquellos momentos tenía aún muy viva, por su proximidad en el tiempo, la lectura de las dos obras capitales de la literatura mencionadas, cuyos autores vieron la luz —sobre todo Petrarca— más o menos por la misma época en que fue compuesta la música del concierto; de ahí que la cita surgiera espontáneamente.

domingo, 17 de julio de 2016

El derecho a la eutanasia

Hace pocos días, mientras divagaba en torno a la condición «ilusionada» de la vida humana, no podía ni por asomo imaginar que mis afirmaciones eran «una justificación estupenda para la implantación del derecho a la eutanasia».

domingo, 31 de enero de 2016

Poema LXVI

BELLA IMAGEN

¡Qué inmensa gratitud a quien nos hace sentir así, vivir así, querer así!
(Pedro Salinas, Cartas a Katherine Whitmore)





Lo mejor que tú me has dado
no es materia.

Vive sólo en el recuerdo.

Y no, no es materia...
ni siquiera en el recuerdo.

¿Es delirio o fantasía,
espejismo que el deseo
origina y al cual
la imaginación da forma?

Pero ¿acaso tiene forma?

No, lo más hermoso que me has dado
—verdad o quimera—
carece de forma,
es una imagen sin forma
—visión, intuición—
que en mi memoria persiste.

Diversas imágenes
más o menos claras y precisas,
actitudes, hechos, circunstancias
recordadas o vividas,
cifra son, reflejo o consecuencia,
reconocible e indirecta
expresión,
vaga seña o muestra ambigua
de aquello, lo más valioso
que, siendo sueño o realidad
vívida, esperanza cierta
o imposible anhelo,
tú me has dado.

Abrazos, besos, caricias;
una dulce intimidad;
la unión de los cuerpos placentera;
¿cuánto valen y qué son
sin algo así, tan precioso,
como aquello que aún perdura
—victoria sobre el tiempo—
en mi mente como imagen?

Que la sociedad sanciona
estrechos lazos; continua
o intensa o tranquila convivencia;
promesas y juramentos,
propósitos, lealtades,
compromisos,
¿cómo pueden, en el corazón
del largo invierno, garantizar
que aquello, lo más hermoso,
—claridad visible o inapreciable,
palpitante promesa primaveral—
permanece
del secreto en la guarida?

Cuando todo se lo lleva el gran tirano,
si de una vez no, muy poco a poco;
si completamente nadie
ajeno hay al fingimiento,
y mismas las cosas a menudo
mienten su apariencia;
si es la vida impredecible
e incesante devenir,
si todo es mudanza,
¿cómo ver o confirmar
la amada presencia?,
¿cómo saber que sigue allí,
en su centro y hogar, en su sagrado
aposento, en su morada
—segura, por fortuna, inviolable—,
si no es en un acto de fe pura,
principio del bien amar?

¡Qué belleza y qué ironía
que una imagen, idea sin forma,
en la caverna sombra sin cuerpo,
fino destello o rayo de luna,
de todo cuanto en el mundo existe
sea lo único que nos permita,
siquiera un instante, constatar
que aún la esperanza es posible
y que no es verdad que estemos tan solos!

Bella imagen, tiene hermosos
mensajeros —de tu voluntad
clave— que como aves vuelan
vulnerando del tiempo y el espacio
ley estricta; ligeros y leves,
del sutil correo portadores,
vuelven, una y otra vez,
hasta la imaginación
que crea o evoca
a traerme aquello, tan valioso
—lo mejor que tú me has dado—,
que no es materia, que vive
en el recuerdo, verdad
o quimera, sueño
o realidad, promesa
y esperanza o fantasía
y delirio, aquello,
lo más caro que me diste,
con discreta gentileza,
por la estafeta del viento.



Enero de 2008

sábado, 26 de diciembre de 2015

Inteligencia y sabiduría

No es lo mismo. A cualquiera se le alcanza. En ocasiones el sabio actúa de manera que muchos calificarían de «poco inteligente» y quien dispone de una extraordinaria inteligencia no siempre adopta las decisiones más sabias.

lunes, 16 de febrero de 2015

Poema VII

ENSOÑACIÓN







Abandonarnos una noche a solas
en un lugar blando, apacible y quieto;
y enlazarnos despacio:
poner mi mejilla sobre tu pecho
—mientras, tú me acaricias en la nuca
enredando los dedos—,
y mirar en lo obscuro fijamente
con los ojos muy llenos.
¡No de lágrimas!, no...
Llenos de un brillo templado y sereno,
a orillas de lo tierno y de lo dulce,
en el mar de lo inmenso y de lo eterno.

Y que pasen así largas las horas:
los dos muy juntos, muy nuestros, muy quietos;
escuchando atentos y sin palabras
la melodía que llevamos dentro;
esperando que llegue el nuevo albor
y bañe nuestros cuerpos.



Julio de 1987

martes, 1 de enero de 2013

Poema LXXIII

EL REENCUENTRO

a Mónica

Estar fundido,
fundido en tus brazos
en un abrazo sin fin,
como si el mito
tan hábilmente descrito
en su Banquete
por Platón
tomara cuerpo
en tu cuerpo y en el mío
y en ese abrazo,
dulce y cálido,
fuéramos al fin uno:
el ser único
que los dioses invictos del Olimpo
dividieron
—por su fatal soberbia—
antes que la estirpe
de los hombres, tal como somos,
pusiera el pie,
por vez primera, sobre la faz
mitológica y arcaica de la tierra.


Estar fundido, fundido en tus brazos,
sintiendo como de plumas,
de palomas muy próximas
al beso y al arrullo, el roce
y el aliento y el pulso levemente
sincrónico y el contacto
tan suave y caro y tibio de tu piel;
con la miel que hay en tus labios
y en mis labios
templar el ansia
que sienten nuestras almas —del espíritu
grácil llama— por tocarse:
lengua —o húmeda llama—
que, más allá del abrazo
y de la carne, halla
el conducto o vía
o entrada —cavidad íntima—
donde, su centro abandonando,
enfebrecida llama —o más dócil
y delicada— junta
o busca o encuentra otra
llama —o lengua o labio—, y así,
ambas almas
—o lenguas o llamas— entre sí juegan,
se acarician y parece,
en efecto, como si, con delirio,
se tocaran.

¡Vivísimo placer,
dulzura infinita,
sentir entre los dientes
tu alma con mi alma!


En un abrazo
sin fin, presente continuo
que nada consiente —ni ve—
más allá del mismo abrazo:
el pasado no existe,
y el futuro consiste, sólo, en estar
así abrazados,
mitad con mitad,
reencontrándonos
en ese ser mítico
—¿lo recuerdas?—, idealísimo
andrógino, de este amor nuestro
cifra y suma; este sencillo
amor nuestro,
que sólo pide
estar así fundidos, por siempre,
como palomas muy próximas
al beso y al arrullo,
en un abrazo sin fin.



24 de Noviembre – 28 de Diciembre de 2012


  1. NOTA: Para un mayor conocimiento del mito platónico, así como del significado preciso que se ha de dar al término «andrógino» en el contexto del poema, recomiendo la lectura de la descripción o resumen que hago, en mi otro Blog, en relación al supuesto androginismo que presentan los modelos de algunos cuadros de Caravaggio, como «El tañedor de laud».

lunes, 14 de mayo de 2012

Al borde de lo humano y lo divino

El misterio es consustancial a la poesía, tanto como a lo sagrado. Para la expresión verbal de los misterios de su doctrina, el hagiógrafo, el brahmán, el imán, el sacerdote o gurú de cualquier creencia religiosa se sirve de una poética, usa, en clave poética, un código más o menos accesible a la hora de intentar transmitir los axiomas de su fe.

viernes, 27 de enero de 2012

Poema LIV

CASTILLOS EN EL AIRE

Saludo a aquel esforzado
arquitecto y humanista
empeñado, Filarete, en levantar
una urbe diseñada a la medida de sus sueños.

Escultor, broncista, reputado
artífice, artista y teórico
—hombre al fin— del Renacimiento,
declaro que dejó hermosa huella
de su época y de su espíritu
admirable con su ejemplo.

Es fuerza reconocer que su ciudad
poema fue de arquitectura
no menos que el poeta es arquitecto
cuando erige sobre el aire
—él dibujó planos
como yo escribo versos—
esbeltas formas, desde siempre,
por amor a la mujer o a la rosa,
al despertar del crepúsculo
o al esplendor de los tiempos pretéritos.



10 de Octubre de 2001


  1. NOTA: Antonio Averlino (1400-1469), también conocido como Filarete (del griego Amigo de la virtud) fue, tal como se describe en el poema, un artista muy polifacético del Renacimiento, el cual protagonizó una de las numerosas utopías que se dieron lugar durante aquel maravilloso periodo de nuestra Historia, y esto fue así, en su caso, gracias al diseño, como arquitecto, de la ciudad ideal de Sforzinda, modelo urbanístico lleno de elementos simbólicos y organizado según un esquema armónico y siguiendo un plan completamente orgánico y estructurado, aunque —tal es el carácter de las utopías— muy difícil de llevar a la práctica, por lo que dicha ciudad en realidad nunca llegó a construirse.