Mostrando entradas con la etiqueta alegría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alegría. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de noviembre de 2017

Poema XLVII







Recuerda, dice el Poeta, recuerda
estos instantes de dicha.
Recuérdalo cuando venga.


Aunque en verdad tasa no tenga,
nunca olvides que el dolor
su límite halla en el tiempo,
su final que siempre llega.


Recuerda estos instantes
cuando vuelva.


De aterradora cohorte
cabalgando a la cabeza,
un manto tétrico
de nubes negras
extenderá por todo
allá donde tus ojos
alzar pretendas.
A porfía
los funestos jinetes de su corte
en ti harán presa.


Recuerda esta dicha.


Recuerda este momento,
con qué complacencia evocas
la armonía y equilibrio en las esferas
que cantara Fray Luis.
Recuerda esta cadencia,
y cómo todo reluce,
y qué límpida atmósfera
te rodea.


Recuérdalo.


En tu interior
muda inquietud se agita,
cordial plenitud te llena;
lo visible te complace,
presientes la belleza
que por doquier asoma,
y te seduce
la menor presencia.


Recuérdalo cuando vuelva.





Sonriente y escéptico
el filósofo replica al poeta:

¿Combatir un Espanto ilusorio
con una Quimera?



24 de Agosto de 1998

viernes, 11 de marzo de 2016

Vivir sin ilusión

La vida, como fenómeno biológico y desde un punto de vista estrictamente científico, se manifiesta de forma muy variada sin que para su nacimiento y desarrollo suponga ningún impedimento la falta de ilusión.

lunes, 6 de julio de 2015

Poema I

ENTRE PENA Y PENA







La sonrisa tierna en su cara helada,
el cuerpo reposando sobre el lecho,
el corazón retumbando en el pecho
y la mente a una imagen consagrada.

Un absurdo le enturbia la mirada,
que permanece firme sobre el techo;
es una turbación que, sin derecho,
se acomoda en sus ojos despistada.

De puro tímida escapar no quiere,
y al estar hecha a la melancolía
no logra entender que el placer no hiere,

que el amor también consta de alegría.
Suicida por vocación, salta y muere,
tras banal pestañeo, parca y fría.



¿Primavera de 1986?

lunes, 24 de marzo de 2014

Poema LXXVI

ANTES DEL ALBA






Aún no es de día.
Escucho, arrebujado
en voluptuoso y cálido
lecho de plumas,
muy próxima, la voz
dulce de aquella
a quien amo: animada
y alegre, tararea
una canción.

Dura y agotadora
una jornada
le espera de trabajo;
la emprenderá,
contenta y jubilosa,
mientras yo duermo.



18-23 de Marzo de 2014

martes, 6 de diciembre de 2011

Poema LXXI

ALMA

Tu belleza es tu alegría.

Mi alegría es tu belleza.

Tu alegría es mi alegría.



Como lámpara magnífica
de traslúcidos cristales
de colores, sabiamente
tallados, en mil facetas,
por la mano de su artífice,
que apagada, en la penumbra
de una sala, nada dice
a quien, casualmente, acierta
a mirarla de pasada,
y que, sin embargo, estando
encendida, no es posible
sustraerse a la hermosura
de su alegre colorido,
y a sus gamas y reflejos,
y quedamos admirados,
suspendidos, como absortos
en su luz incomparable
y su bello resplandor,
así, cuando tú estás triste
o en exceso imprimes muda
seriedad a tus facciones,
cuando un velo de desánimo
—o indiferencia o hastío—
se interpone en tu mirada
y es tu rostro como cera
por su fría palidez,
no te veo o sólo veo
la misma imagen, quizá,
que a ti no te gusta ver
en las fotos, los retratos...,
pero el día en que te muestras
con tu yo resplandeciente
—resplandeces, toda tú,
en serio, puedo jurarlo—
te comparo con el brillo
de la aurora, con sus tonos
y arreboles, y te encuentro
mejor; tu hermosura vence
al crepúsculo dorado
que en la tarde tiñe el cielo
con reflejos de carmín.

Ante el prodigio, mi asombro
crece y quedo cautivado:
¿cómo un alma en amorosa,
viva llama resplandece?


Tu belleza es mi alegría.

Tu alegría es tu belleza.

Mi alegría es tu alegría.



6 de Diciembre de 2011