Clava en tu pecho un puñal,
hecha sal sobre la herida,
se ríe de tu dolor,
¿y aún suspiras?
¡Oh cruel condición
del amor y su misterio!
Roba tu eterna sonrisa,
hace pedazos tu alhaja,
arrasa en llanto tus ojos,
¡y aún le amas!
24 de Enero de 1988
Clava en tu pecho un puñal,
hecha sal sobre la herida,
se ríe de tu dolor,
¿y aún suspiras?
¡Oh cruel condición
del amor y su misterio!
Roba tu eterna sonrisa,
hace pedazos tu alhaja,
arrasa en llanto tus ojos,
¡y aún le amas!
24 de Enero de 1988
Hace poco que la trayectoria vital de un hombre, una persona para mí desconocida, se cruzó por breve tiempo con mi propia trayectoria. Desde que coincidimos a la entrada del portal y le abrí con mi llave hasta que le volví a ver un poco más tarde no habría pasado ni media hora; luego, cuando llamó a la puerta, estuvimos un rato hablando en el umbral. En total, menos de una hora en la desmesurada suma de todas las horas que ambos hemos vivido, que en mí produjo una honda conmoción.
Recuerda, dice el Poeta, recuerda
estos instantes de dicha.
Recuérdalo cuando venga.
Aunque en verdad tasa no tenga,
nunca olvides que el dolor
su límite halla en el tiempo,
su final que siempre llega.
Recuerda estos instantes
cuando vuelva.
De aterradora cohorte
cabalgando a la cabeza,
un manto tétrico
de nubes negras
extenderá por todo
allá donde tus ojos
alzar pretendas.
A porfía
los funestos jinetes de su corte
en ti harán presa.
Recuerda esta dicha.
Recuerda este momento,
con qué complacencia evocas
la armonía y equilibrio en las esferas
que cantara Fray Luis.
Recuerda esta cadencia,
y cómo todo reluce,
y qué límpida atmósfera
te rodea.
Recuérdalo.
En tu interior
muda inquietud se agita,
cordial plenitud te llena;
lo visible te complace,
presientes la belleza
que por doquier asoma,
y te seduce
la menor presencia.
Recuérdalo cuando vuelva.
Sonriente y escéptico
el filósofo replica al poeta:
¿Combatir un Espanto ilusorio
con una Quimera?
24 de Agosto de 1998
Este sintagma, «el fin del mundo», asociado a un cuantioso número de profecías apocalípticas, durante milenios ha bastado para llenar de espanto a muchos de nuestros antecesores, cuando el ser humano, como especie hegemónica en el planeta, aún carecía de potencial para llevar a cabo semejante hazaña.
Hace pocos días, mientras divagaba en torno a la condición «ilusionada» de la vida humana, no podía ni por asomo imaginar que mis afirmaciones eran «una justificación estupenda para la implantación del derecho a la eutanasia».
No sin razón alguna pintaron los gentiles a la Fama como a una diosa con múltiples ojos, bocas y orejas1, dispuesta a difundir a cualquier hora y en todas direcciones cuanto la común opinión de las gentes da por cierto, aunque la Verdad y la Justicia declaren no conocerlo en absoluto o acaben demostrando, con el tiempo, que la cosa no era para tanto.
Además de poseer un apreciable talento para la talla en madera, como bien puede comprobar cualquiera que visite el blog de sus obras, mi padre, Serapio Hernández, es autor de un libro
donde vierte las memorias de sus años de pastor, refiriendo multitud de anécdotas, los pormenores del oficio y muchos de los usos y costumbres que imperaban en la España rural de los años inmediatamente posteriores a la Guerra Civil.
Cumplidas sus expectativas con respecto a la primera edición impresa de esta obra y habida cuenta del tiempo transcurrido (Junio de 2003), permite ahora su descarga libre y gratuita, y que se comparta (ver licencia Creative Commons) en formato de libro electrónico (ePub)
o también, para quien así lo prefiera, en formato PDF (generado automáticamente a partir del libro electrónico).
Administrador del Blog y autor de los poemas y de las entradas:
Móstoles, MadridESPAÑA
(La licencia permite reproducir los textos originales en cualquier medio digital siempre que no sea con fines comerciales, a condición de que dichos textos no sufran la menor modificación y de que se atribuyan debidamente al autor con un enlace directo hacia la entrada que corresponda o, en su defecto, hacia la página principal del Blog. Para cualquier otro uso, como sería, por ejemplo, en un medio impreso, se precisa la autorización expresa y por escrito del autor.)
Si lo deseas puedes visitar mi otro Blog dedicado a la
Allí podrás ver las magníficas tallas que ha realizado mi padre, SERAPIO, y leer los textos que yo mismo he redactado para ilustrar y acompañar a las tallas a medida que son presentadas.
Este blog debe su existencia a la gentileza de
Blogger