jueves, 27 de noviembre de 2014

Poema XV


I

¿Tienes dudas e inquietudes?
¿Te consume una pasión?
¿Tienes pena, duelo, angustia,
gran congoja o aflicción?

Asómate a la ventana,
hondo inspira desde allí...
¿Cambiarías de tu vida
un minuto
por la vida
de una planta del jardín?


II

La pobreza es el espejo
de tu humilde condición;
nada tienes más valioso
que la vida y el amor.

Mira al rico en su riqueza,
mírate después a ti...
¿Cambiarías tu tesoro
palpitante
por el oro
los brillantes y el marfil?



26 de Enero de 1988

sábado, 15 de noviembre de 2014

Sucesores de nosotros mismos

Sí, vamos madurando imperceptiblemente, y al igual que no podemos leer dos veces el mismo libro —porque quien lo lee por segunda vez es distinta persona y ve en él, objetivamente, algo distinto—

domingo, 9 de noviembre de 2014

El amor ¿nos hace más libres?

«La cuestión, tal y como queda planteada en el título, si el amor nos hace más libres, me produce una gran perplejidad. No sé muy bien a qué partido arrimarme y me resulta imposible contestar con un escueto sí o un no...»

sábado, 27 de septiembre de 2014

Poema LV

LA CIERVA HERIDA







¿Cruel por qué nos causa la muerte espanto
si lo que en verdad mata es el olvido?
¿Por qué no recordar lo ya vivido
no nos llena de duelo y de quebranto?

Decir que «no me acuerdo» es casi tanto
como negarle el ser a lo que ha sido.
¡Y es tanto lo que yace ya perdido
de la nada absoluta bajo el manto!

Oculta o fugitiva en la espesura
si fuiste cierva herida o no lo fuiste
sólo en ti la verdad vive segura.

Yo insisto en la ilusión que me cautiva
y a riesgo de vivir cuando no existe
tu imagen vivirá mientras yo viva.



23-24 de Octubre de 2001

domingo, 6 de julio de 2014

Poema LXXVII

DOS PALABRAS







Me despierto
remoloneando, ya
muy de mañana, entre las
sábanas y tú no estás.

Con los ojos sin abrir,
estirado
cuan largo soy, boca arriba,
despatarrado y con los
brazos abiertos, con gusto
deleitándome
en la molicie del blando
lecho —sabiendo que tú
no estás, sintiendo reciente
el calor
de tu cuerpo—,
me doy la vuelta y pronuncio,
a solas, en el secreto
y el silencio
de la alcoba —sin que ni
tú ni nadie pueda oírlas—,
dos palabras,
las mismas que ya conoces,
las de siempre,
aquellas que hace tan solo
unas horas
pronunciaba,
ya sabes cómo: en lo oscuro
de esta misma habitación,
apretándome
tanto a ti
y sintiendo, en el ardor
de esta noche de estío, el
calor de tu cuerpo, cuando
tan dulcemente —y no
una vez sólo, por cierto—
te besaba.



5 de Julio de 2014

miércoles, 11 de junio de 2014

Poema LI

ISLAS







Pequeñas islas flotantes
navegando a la deriva,
buscando un norte preciso,
cambiando el rumbo o perdidas,
sin más destino
que hundirse mansamente
o por fuerza repentina,
azar inexorable,
violencia
no anunciada o presentida,
en la insondable negrura,
profunda, muda, infinita.



7 de Noviembre de 1999