sábado, 17 de marzo de 2012

Poema XIII

LA VERDAD (PASIÓN AMOROSA)

Quiero pagar con desprecio
todo lo que me has negado.
Quiero escupirte a la cara
cuando me extiendas los brazos.

Quiero con risas mordaces
de tus sollozos reírme.
Quiero verte de rodillas
y que humillada supliques.

¡Y reírme, reírme!...


Pero por favor:

si me miras      no me mires,
si me hablas      no me hables,
si sonríes      no sonrías,
si me llamas            no me llames.

Porque como yo vea

que me miras,
que me hablas,
que sonríes,
que me llamas...

en un instante
me tendrás abrazado a tus rodillas.



21 de Diciembre de 1987

viernes, 16 de marzo de 2012

Quien bien te quiere te hará sufrir

«No se tenga por verdadero amante quien no confiese sufrir o haber sufrido por causa de la persona amada, y, asimismo, nadie espere celebrar la más alta dicha del amor ni alcanzar sus maravillosos dones sin pagar —antes o después— su peaje de dolor y probar su pasión y su tormento».

viernes, 27 de enero de 2012

Poema LIV

CASTILLOS EN EL AIRE

Saludo a aquel esforzado
arquitecto y humanista
empeñado, Filarete, en levantar
una urbe diseñada a la medida de sus sueños.

Escultor, broncista, reputado
artífice, artista y teórico
—hombre al fin— del Renacimiento,
declaro que dejó hermosa huella
de su época y de su espíritu
admirable con su ejemplo.

Es fuerza reconocer que su ciudad
poema fue de arquitectura
no menos que el poeta es arquitecto
cuando erige sobre el aire
—él dibujó planos
como yo escribo versos—
esbeltas formas, desde siempre,
por amor a la mujer o a la rosa,
al despertar del crepúsculo
o al esplendor de los tiempos pretéritos.



10 de Octubre de 2001


  1. NOTA: Antonio Averlino (1400-1469), también conocido como Filarete (del griego Amigo de la virtud) fue, tal como se describe en el poema, un artista muy polifacético del Renacimiento, el cual protagonizó una de las numerosas utopías que se dieron lugar durante aquel maravilloso periodo de nuestra Historia, y esto fue así, en su caso, gracias al diseño, como arquitecto, de la ciudad ideal de Sforzinda, modelo urbanístico lleno de elementos simbólicos y organizado según un esquema armónico y siguiendo un plan completamente orgánico y estructurado, aunque —tal es el carácter de las utopías— muy difícil de llevar a la práctica, por lo que dicha ciudad en realidad nunca llegó a construirse.

miércoles, 25 de enero de 2012

La nostalgia de un pasado mejor

Todos, y es natural, según vamos avanzando en la edad de nuestras vidas, guardamos el recuerdo de un pasado, si no glorioso, mejor y más radiante, si lo comparamos con la inmediata realidad

martes, 6 de diciembre de 2011

Poema LXXI

ALMA

Tu belleza es tu alegría.

Mi alegría es tu belleza.

Tu alegría es mi alegría.



Como lámpara magnífica
de traslúcidos cristales
de colores, sabiamente
tallados, en mil facetas,
por la mano de su artífice,
que apagada, en la penumbra
de una sala, nada dice
a quien, casualmente, acierta
a mirarla de pasada,
y que, sin embargo, estando
encendida, no es posible
sustraerse a la hermosura
de su alegre colorido,
y a sus gamas y reflejos,
y quedamos admirados,
suspendidos, como absortos
en su luz incomparable
y su bello resplandor,
así, cuando tú estás triste
o en exceso imprimes muda
seriedad a tus facciones,
cuando un velo de desánimo
—o indiferencia o hastío—
se interpone en tu mirada
y es tu rostro como cera
por su fría palidez,
no te veo o sólo veo
la misma imagen, quizá,
que a ti no te gusta ver
en las fotos, los retratos...,
pero el día en que te muestras
con tu yo resplandeciente
—resplandeces, toda tú,
en serio, puedo jurarlo—
te comparo con el brillo
de la aurora, con sus tonos
y arreboles, y te encuentro
mejor; tu hermosura vence
al crepúsculo dorado
que en la tarde tiñe el cielo
con reflejos de carmín.

Ante el prodigio, mi asombro
crece y quedo cautivado:
¿cómo un alma en amorosa,
viva llama resplandece?


Tu belleza es mi alegría.

Tu alegría es tu belleza.

Mi alegría es tu alegría.



6 de Diciembre de 2011

jueves, 1 de diciembre de 2011

Poema LII

SÓLO TERNURA

Como anega en el valle
la corriente caudalosa
casas, prados y arboledas
si la industria detiene
del hombre
su variable curso incesante,
así, aunque súbito,
vino a cubrir este afecto
de mi memoria el fértil valle.

Bajo las aguas sosegadas
de un dulcísimo Leteo
como sueño se esfumaron
dolor, soledad,
desconfianza, cobardía,
difícil rencor, esperanza,
pasión o deseo...


Solos tú y yo en la mañana,
viva imagen imprevista.

Y una indecible ternura
sobre las aguas en calma
de un dulcísimo Leteo.



6 de Junio de 2000