lunes, 16 de febrero de 2015

Poema VII

ENSOÑACIÓN







Abandonarnos una noche a solas
en un lugar blando, apacible y quieto;
y enlazarnos despacio:
poner mi mejilla sobre tu pecho
—mientras, tú me acaricias en la nuca
enredando los dedos—,
y mirar en lo obscuro fijamente
con los ojos muy llenos.
¡No de lágrimas!, no...
Llenos de un brillo templado y sereno,
a orillas de lo tierno y de lo dulce,
en el mar de lo inmenso y de lo eterno.

Y que pasen así largas las horas:
los dos muy juntos, muy nuestros, muy quietos;
escuchando atentos y sin palabras
la melodía que llevamos dentro;
esperando que llegue el nuevo albor
y bañe nuestros cuerpos.



Julio de 1987

lunes, 2 de febrero de 2015

Porque no cansa ni empalaga

A Mónica, en un día muy especial.

Afirmo que el amor nos hace más libres, y no me cabe la menor duda. Con ello no quiero decir que el amor carezca de ataduras o que nos inmunice contra toda servidumbre permitiéndonos disfrutar de la libertad más absoluta.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Poema XV


I

¿Tienes dudas e inquietudes?
¿Te consume una pasión?
¿Tienes pena, duelo, angustia,
gran congoja o aflicción?

Asómate a la ventana,
hondo inspira desde allí...
¿Cambiarías de tu vida
un minuto
por la vida
de una planta del jardín?


II

La pobreza es el espejo
de tu humilde condición;
nada tienes más valioso
que la vida y el amor.

Mira al rico en su riqueza,
mírate después a ti...
¿Cambiarías tu tesoro
palpitante
por el oro
los brillantes y el marfil?



26 de Enero de 1988

sábado, 15 de noviembre de 2014

Sucesores de nosotros mismos

Sí, vamos madurando imperceptiblemente, y al igual que no podemos leer dos veces el mismo libro —porque quien lo lee por segunda vez es distinta persona y ve en él, objetivamente, algo distinto—

domingo, 9 de noviembre de 2014

El amor ¿nos hace más libres?

«La cuestión, tal y como queda planteada en el título, si el amor nos hace más libres, me produce una gran perplejidad. No sé muy bien a qué partido arrimarme y me resulta imposible contestar con un escueto sí o un no...»

sábado, 27 de septiembre de 2014

Poema LV

LA CIERVA HERIDA







¿Cruel por qué nos causa la muerte espanto
si lo que en verdad mata es el olvido?
¿Por qué no recordar lo ya vivido
no nos llena de duelo y de quebranto?

Decir que «no me acuerdo» es casi tanto
como negarle el ser a lo que ha sido.
¡Y es tanto lo que yace ya perdido
de la nada absoluta bajo el manto!

Oculta o fugitiva en la espesura
si fuiste cierva herida o no lo fuiste
sólo en ti la verdad vive segura.

Yo insisto en la ilusión que me cautiva
y a riesgo de vivir cuando no existe
tu imagen vivirá mientras yo viva.



23-24 de Octubre de 2001